La casa en la que vivió el matrimonio de Raquel Forner y Alfredo Bigatti fue construida en un lote adquirido en remate en 1935.
“Cuando nos casamos en 1936, Alfredo había ya ganado por concurso la ejecución del Monumento a Mitre a erigirse en la ciudad de La Plata. Buscábamos un taller dónde realizarlo. Por casualidad y con suerte adquirimos un garaje en el antiguo barrio de San Telmo en la suma de $ 9.000 que era todo nuestro haber de matrimonio joven: un premio ganado por Alfredo de $ 7.500 y otro por mí de $ 1.500. Allí, con el beneficio que dejó el monumento a Mitre, pudo convertirse en realidad nuestro sueño de dos talleres y vivienda apropiados a nuestras necesidades”. (1)
En ese predio se encontraba, en el siglo XIX, la casa del escritor Esteban Echeverría y posteriormente la sede de la Licorería Lantieri, que fuera una de las más importantes en Buenos Aires por aquellos días.
El diseño y construcción estuvo a cargo de “nuestro amigo el arquitecto Alejo Martínez (hijo) que, con inteligencia e imaginación, interpretó nuestros deseos”. (2)
Alejo Martínez fue discípulo de Le Corbusier, –como su primo el Arquitecto Alberto Prebisch y Alejandro Bustillo– por lo que la casa es fiel representante del estilo racionalista.
Se le dio prioridad a los talleres de los artistas. En la planta baja se encontraba el estudio de Bigatti, conservando en la actualidad buena parte de la disposición y objetos existentes al momento de su muerte.